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  la importancia del deportivo para la ciudad (página 1 de 3)  

En los últimos años, el título de Liga, las Copas del Rey conseguidas y las Supercopas así como la participación el la UEFA Champions League han tenido una importante repercusión de imagen para el Club pero no podemos olvidar lo que han supuesto las importantes y directas repercusiones económicas en diversos sectores económicos de la ciudad.

¿Quién sería capaz de cuantificar lo que esto supone para A Coruña?. Seguramente nadie, pero sólo los ingenuos son capaces de negarlo o no entenderlo. Como datos, los de los últimos compromisos europeos del Deportivo durante las últimas temporadas, de los que se obtienen que varios miles de seguidores de los equipos rivales se desplazan y se alojan en la ciudad, gastándose su dinero en hoteles, transportes, comida, bebida, regalos, etc. Las agencias de viajes de las ciudades de los equipos rivales en Liga de Campeones fletan aviones hasta la ciudad herculina y Riazor y los entrenamientos del equipo deportivista son visita obligada de los turistas que se acercan a la ciudad.

El Deportivo ha sido durante los últimos diez años y es, hoy por hoy ,el mejor embajador de A Coruña en todo el mundo.

José Manuel Sánchez Santos es profesor de Economía Aplicada de la Universidad de A Coruña y autor de 'El valor de un equipo para una ciudad', en el que analiza la importancia del Deportivo para la ciudad coruñesa.

El Estudio del profesor Sánchez Santos viene a concluir que el Deportivo es sinónimo de calidad de vida para la mayoría de los coruñeses. Más del 90% de los habitantes de A Coruña y su área de influencia consideran que el club mejora la imagen de la ciudad. Un 64% lee con frecuencia en la prensa las noticias que afectan al equipo y cada ciudadano estaría dispuesto a pagar una media de 10,5 euros al año para que el Deportivo continúe en la elite. Un habitante de Sada valora tres veces más al Depor que un residente en la capital coruñesa y un cullerdense abonaría casi el doble que un herculino por mantener la actual trayectoria exitosa. Las mujeres viven más intensamente los resultados que los hombres, según el primer estudio universitario de que es objeto un club español.

Además, recoge que un informe especial del prestigioso semanario The Economist se hacía eco recientemente de que el fútbol es una industria que mueve miles de millones de dólares en la escena internacional. Sin embargo, al mismo tiempo destacaba que la trascendencia de este deporte-juego no se justifica tanto por el dinero que se mueve en torno a él como por cuestiones de índole bien distinta y que tienen que ver con valores menos materiales como pueden ser las emociones, la pasión o el orgullo, por ejemplo.

Lo cierto es que, nos guste más o menos, parece difícil de imaginar una sociedad del siglo XXI sin la industria del deporte, siendo el fútbol, en nuestro entorno, el deporte más popular y con mayores repercusiones en el ámbito socioeconómico.

Dentro de este contexto general, el caso del Deportivo de La Coruña en la última década constituye un marco apropiado para llevar a cabo un análisis del valor que para una ciudad supone la existencia de un equipo profesional que compite con éxito en la elite de un deporte como el fútbol. En efecto, el despegue definitivo del fútbol en A Coruña como espectáculo de masas y la incorporación del Deportivo al mercado nacional e internacional del fútbol son realidades que hacen más que nunca pertinente una estimación del valor del Depor para A Coruña.

Elementos para una controversia








Probablemente, pocos son los ciudadanos tanto de A Coruña como los residentes en los municipios de su área de influencia, que en algún momento no han participado en alguna conversación o discusión acerca de los efectos (positivos o negativos) que el Deportivo tiene sobre la ciudad. En el plano coloquial, habitualmente las discusiones se centran en torno al presunto impacto económico más o menos favorable que la existencia de un equipo como el Deportivo genera directa o indirectamente sobre distintos sectores de la economía local. De hecho, cuando de esta controversia participan agentes directamente implicados, como son los casos de representantes de los sectores económicos más involucrados, medios de comunicación, clubes y Administraciones Públicas, resulta difícil escapar de discursos y posturas interesadas. Sin embargo, aunque afloren actitudes y opiniones apasionadas en unos y demagógicas en otros, no por ello hay que rasgarse las vestiduras, porque ya se sabe que nunca llueve a gusto de todos y que cada uno cuenta la feria según le va en ella.

Pero... ¿cómo le va en esta feria a A Coruña y al conjunto de sus ciudadanos? O, en otras palabras: ¿cuánto vale el Deportivo para su ciudad? No es fácil ofrecer una respuesta a este interrogante, pero para responder a esta pregunta con un mínimo de conocimiento de causa conviene aclarar algunos aspectos que no siempre se tienen suficientemente en cuenta.

Vayamos por partes. Profesionalización y comercialización están unidas a la esencia del deporte-espectáculo es un negocio, que los equipos profesionales son sociedades anónimas, que el deporte profesional está dominado por la lógica del mercado (del dinero), que ya no se sienten los colores, que no hay cabida para los sentimientos, etc. No estar de acuerdo con este tipo de afirmaciones supondría negar la evidencia, no obstante, conviene valorar dichas apreciaciones en su justa medida. En efecto, la profesionalización del deporte en general y del fútbol en particular, tanto la relacionada con el deportista asalariado como la derivada de la gestión empresarial de los clubes, es una realidad incuestionable y a la vez irreversible. Es más, profesionalización y comercialización son fenómenos que van indisolublemente unidos a la esencia del deporte-espectáculo. Ahora bien, admitir sin más este planteamiento, ignorando algunas vertientes del fenómeno puede provocar la formación de opiniones un tanto equivocadas.

¿Qué produce el fútbol?
El fútbol es una industria cuyo producto básico es la disputa de un partido y su relación con el campeonato o torneo en el que se inserte (liga, copa, liga de campeones, etc.). Dicho producto es consumido por los aficionados a este deporte asistiendo al estadio para presenciar en vivo los partidos o viéndolos por televisión. En otras palabras, los partidos de fútbol son bienes de consumo y, en particular, el valor que aporta su consumo entendido como entretenimiento se deriva de elementos tales como la incertidumbre en el resultado, la calidad del juego tanto a nivel individual como colectivo, el placer derivado de la victoria de un equipo y la satisfacción relacionada con la posición ocupada por el equipo en las competiciones en las que participa.

Por lo tanto, al valorar la satisfacción que obtienen los consumidores de un partido de fútbol habría que distinguir la estrictamente derivada del disfrute del juego, es decir, la utilidad que obtiene un espectador por presenciar el espectáculo que proporciona la disputa de un encuentro, y la asociada con los resultados obtenidos por el equipo del que dicho espectador (consumidor) es simpatizante.

A este respecto, nadie duda que la satisfacción que para un aficionado al fútbol se deriva de este deporte suele ir mucho más allá del puro espectáculo que se circunscribe a los noventa minutos que dura un partido. Es precisamente en este punto donde cabe reflexionar sobre la influencia que puede producir en el bienestar y, por tanto, en la calidad de vida de los aficionados los éxitos cosechados por su equipo. Un equipo de fútbol profesional no sólo es una fábrica productora de entretenimiento del que disfrutan los que pagan por asistir al mismo, sino que además del espectáculo deportivo se generan una serie de subproductos que tienen unos claros efectos positivos sobre el bienestar de la población, y no sólo sobre los aficionados que asisten al estadio, también sobre los demás simpatizantes e incluso sobre las personas a las que no les gusta especialmente el fútbol.

En esta línea, cabe resaltar el hecho de que cuando una ciudad cuenta con la presencia de un equipo con una trayectoria destacada en un deporte con la transcendencia económica y social del fútbol en España, éste suele desempeñar un papel importante en las vidas de los ciudadanos y ello, aunque la mayor parte de los mismos no asista a los partidos. Piénsese, por ejemplo, en la contribución de la existencia del equipo y de sus éxitos deportivos a la mejora de la imagen y reputación externa de la ciudad, al fomento del orgullo cívico (orgullo de pertenecer a una comunidad) o a reforzar el espíritu comunitario y la conciencia de identidad local-regional.


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